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lunes, 4 de mayo de 2015

Profundicemos la lucha ideológica contra las manifestaciones extrañas al socialismo y contra las actitudes liberales ante ellas; Enver Hoxha, 1973

[Enlaces de DESCARGA del texto en PDF al final del documento]

«Nuestra crítica, así como nuestra literatura y arte deben guiarse siempre por los principios del método del realismo socialista, que son el fruto de la experiencia mundial del arte revolucionario del proletariado, han sido elaborados por la estética marxista-leninista y confirmados por la práctica literaria y artística de nuestro país. Estos principios son inconmovibles y la fidelidad a ellos es indispensable, porque de lo contrario corremos el peligro de ser presa de las influencias extrañas y de alejarnos de las tradiciones revolucionarias. La innovación no implica la violación de los principios, sino por el contrario su justa aplicación». (Enver Hoxha; Profundicemos la lucha ideológica contra las manifestaciones extrañas al socialismo y contra las actitudes liberales ante ellas, 1973)


El siguiente texto es una clara muestra del despliegue de la lucha de clases en el frente ideológico, en este caso, el contexto histórico de la elaboración de este informe proviene de un periodo en el cual la República Popular de Albania y su dirigente, el Partido del Trabajo de Albania, ejecutan medidas para poner freno a las desviaciones localizadas en el ámbito ideológico de la sociedad, desviaciones de carácter liberal. Entre los factores objetivos que alentaban esto citamos el obvio cerco capitalista-revisionista sobre Albania, y entre los factores específico que podrían haber incitado concretamente estos hechos ponían como ejemplo la apertura de ciertos Estados revisionistas-capitalistas a ciertos imperialismos dominantes:

«Los enemigos utilizaban a este fin todo lo que tenían a su alcance; aprovechaban especialmente la apertura de la China «socialista» hacia los Estados Unidos. Intentaban aprovechar también, en interés de sus fines, la lucha que llevaba a cabo el Partido del Trabajo de Albania contra el burocratismo y el conservadurismo para ampliar la democracia socialista, esforzándose por tergiversar esta lucha, y también cierta euforia que se percibía en bastantes trabajadores y cuadros debido a los grandes logros alcanzados en el desarrollo económico, social, cultural, etc». (Partido del Trabajo de Albania; Historia del Partido del Trabajo de Albania, segunda edición, 1982)

Estas desviaciones ideológicas por supuesto eran proyectadas por los Estados antagónicos capitalistas al interior como método para corroer el sistema albanés socialista. Tampoco eran, digámoslo así, métodos nuevos de subversión, pero pese a ello su alcance no solo afectó al ámbito ideológico de la cultura –aunque veamos que en este informe y en todo el pleno se denuncia la actividad de Fadil Paçrami que había influido de modo nefasto en el campo cultural–, ya que en los próximos meses se detectarían desviaciones de similar carácter liberal en la economía, el ejército, etc. Nunca hay que olvidar que en estos factores de presión ideológica objetiva exterior se sumaba a su vez a los factores interiores, hablamos de la herencia ideológica del pasado en Albania como la sociedad patriarcal, la gran influencia religiosa, la diferencias entre campo y ciudad, que pese a registrar para 1973 grandes avances en su eliminación, no habían sido eliminados en su totalidad como es normal, de igual modo existía el peligro de que  surgieran otros peligros como el burocratismo, intelectualismo, autosatisfacción por los éxitos en la construcción socialista:

«El descubrimiento por el partido y el camarada Enver Hoxha de las fuentes y causas de la lucha de clases en el socialismo, del entrelazamiento de los factores objetivos y subjetivos, tiene especial importancia. La existencia de los restos de las clases explotadoras, la hostilidad del cerco imperialista-revisionista, los remanentes del pasado en la conciencia del pueblo y la emergencia de nuevos elementos antisocialistas presentan algunas de las premisas objetivas de la lucha de clases en el socialismo que también determinan sus principales direcciones. (...) Las posiciones liberales hacia las influencias extrañas burguesas y pequeño burguesas hasta que crecen a peor y se tornan en tendencias ideológicas regresivas, la creación de cada vez mayores diferencias en los ingresos y la cada vez mayor profundización socio-económica entre clases y tipos de trabajo, representan algunos de los factores [subjetivos - Anotación de Bitácora (M-L)] políticos, económicos e ideológicos que estaban presentes y activos en la vida de la Unión Soviética y otros antiguos países socialistas y que dieron lugar a la aparición de un proceso regresivo, de la creación de unos estratos privilegiados y finalmente de una nueva clase burguesa en esos países». (Jorgji Sota; Sobre la dictadura del proletariado y la lucha de clases en Albania; Informe presentado en la Conferencia científica sobre el pensamiento teórico del Partido del Trabajo de Albania y el Camarada Enver Hoxha, 1983)

Todo ello hacía que los factores internos y externos, objetivos y subjetivos se complementaran, y es lo que hace que la lucha en el campo ideológico sea la más compleja, y la última a resolver por el partido comunista en la sociedad dada su dificultad:

«La contradicción antagónica fundamental es siempre la contradicción entre el socialismo y el capitalismo, entre el camino socialista y el camino capitalista, esto no se ha movido. Esta contradicción, como toda la experiencia de los programas de lucha revolucionaria ha mostrado con claridad, se resuelve poco a poco, de acuerdo con las etapas de la revolución, primero en el plano político con la toma del poder político por la clase obrera, con su partido a la cabeza, en el nivel económico con la construcción de la base económica del socialismo en la ciudad y el campo, y en el plano ideológico con el triunfo completo de la ideología del proletariado sobre la ideología burguesa, de la moral comunista sobre la moral burguesa». (Nexhmije Hoxha; Algunas cuestiones fundamentales de la política revolucionaria el Partido del Trabajo de Albania sobre el desarrollo de la lucha de clases, 27 de junio de 1977)

Por lo que se demuestra que la victoria en el campo político y económico no pueden ser garantizados sin el triunfo en el campo ideológico:

«En particular, el partido ha señalado la amenaza de la presión ideológica como un medio directo para la contrarrevolución pacífica. La esencia de esta agresión, como la define el camarada Enver Hoxha, es la incitación del liberalismo a lo largo de la línea del partido, que sería la máxima expresión de oportunismo político e ideológico que, a través de la renuncia de la lucha de clases y su reemplazamiento por la coexistencia pacífica y la ideología hostil, tiene como objetivo principal lograr la degeneración del partido, el Estado y de todo el orden socialista. Esta conclusión del Partido del Trabajo de Albania y del Camarada Enver Hoxha está entre las más importantes tesis del pensamiento teórico de nuestro partido y su valiosa contribución enriquece la teoría marxista-leninista de la lucha de clases. (...) En el pensamiento teórico del Partido del Trabajo de Albania y del camarada Enver Hoxha el argumento sobre el posicionamiento marxista-leninista de la lucha sobre el frente ideológico ocupa un lugar principal. La gran conclusión que extraen de la experiencia histórica es que las victorias de la revolución en los campos de la política y la economía no pueden ser consideradas garantizadas sin el triunfo también de la revolución en el campo ideológico. El librar con éxito esta lucha tiene una importancia decisiva, ya que, en última instancia, tiene que ver con la cuestión de si el socialismo y el comunismo se construirán y la restauración del capitalismo es evitada, o si las puertas se abren de golpe a la propagación de la ideología burguesa y revisionista y el retorno al capitalismo será permitido». (Jorgji Sota; Sobre la dictadura del proletariado y la lucha de clases en Albania; Informe presentado en la Conferencia científica sobre el pensamiento teórico del Partido del Trabajo de Albania y el Camarada Enver Hoxha, 1983)

Es por ello que el partido comunista como tal, para poder defenderse del enemigo no puede dejar de aplicar la lucha de clases en ningún campo, y como tal, ya que se autoproclama revolucionario, que hace la revolución contra lo caduco de la sociedad, no puede sino atacar y llevar su posición revolucionaria a todos los campos sin evadir ninguno de estos, sin permitir a la burguesía que resista en ninguno de ellos, o que lo retome por falta de vigilancia:

«La lucha de clases se libra en todos los frentes, no solo porque los enemigos externos aplican su lucha en todas las direcciones, sino porque, en primer lugar, estamos desarrollando la revolución en todos los campos y direcciones. Lo que hace que el ejecutar la lucha de clases en esas tres direcciones fundamentales –ideológica, política y económica– sean puntos muy importantes. Si la lucha se debilita en una dirección, toda la lucha de clases se debilitará y se condenara a un mayor castigo inmediato en el futuro». (Nexhmije Hoxha; Algunas cuestiones fundamentales de la política revolucionaria el Partido del Trabajo de Albania sobre el desarrollo de la lucha de clases, 27 de junio de 1977)

Este documento sobre la cuestión cultura en la sociedad socialista tiene especial importancia, porque como ya hemos afirmado en otras ocasiones y documentos: «hacer una excepción en cualquier campo sobre la lucha de clases que enfrenta al proletariado contra la burguesía es el gesto más notable de oportunismo». El tema del realismo socialista en la sociedad socialista se tocara de lleno como tema en el documento, lo que ayudará a aclarar dudas al lector.

Para ampliar más nuestro conocimiento, no está de más recordar el siguiente axioma:

«El enemigo de clase tiene como objetivo debilitar y eliminar no solo la dictadura del proletaria y la independencia nacional, sino también el orden económico socialista y la ideología del proletariado; en consecuencia a esto actúa en tres campos y en los tres campos existe el peligro de la degeneración burguesa-revisionista; esta lucha de clases se libra en tres campos claros por tanto, entre nosotros y los enemigos –político–, entre el camino socialista y el camino capitalista –económico–, entre la ideología proletaria y la ideología burguesa-revisionista –ideológico–». (Nexhmije Hoxha; Algunas cuestiones fundamentales de la política revolucionaria el Partido del Trabajo de Albania sobre el desarrollo de la lucha de clases, 27 de junio de 1977)


***

Como curiosidad inherente al documento, en este Pleno del Comité Central de 1973 donde se critican las actitudes liberales, la crítica tocó de lleno a Ramiz Alia, que para quién no lo sepa, a la muerte de Enver Hoxha en 1985 fue elegido como Secretario General del Partido del Trabajo de Albania y llevó a cabo las reformas revisionistas que encaminarían a Albania hacia la restauración del capitalismo. En las sucesivas sesiones de este pleno a diferencia de otros desviacionistas de derechista como Fadil Paçrami y Todi Lubonja, él practicó una rápida colaboración y autocrítica con sus errores cometidos, lo que le salvó de las sospechas de que sus desviaciones no fueran algo puntual, perdurable y consciente; como en efecto eran. Por ello mientras otros cuadros del partido que habían cometido grandes errores al mantener una actitud provocativa o con falta de autocrítica al enfrentar su actividad perniciosa no consiguieron más que terminar de convencer al partido de que sus fallas no eran accidentales y serían investigados más a fondo y expulsados, mientras que Ramiz Alia pudo pasar el mal trago y retomar poco a poco la confianza del partido.

Como el lector habrá podido comprobar en otros documentos editados por nosotros como por ejemplo los que analizan la experiencia de la revolución polaca, se habrá percatado que tal táctica de Ramiz Alia es diferente a la de otros desviacionistas como Władysław Gomułka que si bien también practicaron esta técnica de la falsa autocrítica –en el caso de Gomułka durante 1944-1948– para intentar escabullirse de la expulsión del partido cuando sus planes de imponer su ideología «extraña» fallaban, ellos si embargo, a diferencia de la táctica de Ramiz Alia, intentaron implantar sucesivas veces sus ideas en el partido en momentos que el partido mantenía su coherencia marxista-leninista y con sus máximas figuras todavía en comandancia –con figuras como Bolesław Bierut en el caso polaco–, con lo que sus sucesivas faltas y falsas autocríticas ya no eran creíbles y acabarían condenándose ellos solos por su reiteraciones de revisionismo al ostracismo político. Ramiz Alia sin embargo, no fue impaciente, y tras este «primer sobresalto», esperó a la muerte de Enver Hoxha, para ir introduciendo de forma paulatina sus ideas revisionistas. En ambas experiencias, se demuestra la debilidad de los dos partidos que faltos de la figura clave de su liderazgo no supieron ya hacer frente la regresión contrarrevolucionaria, pese a que en este caso los albaneses y polacos habían desarrollado reconocidos cuadros marxista-leninistas, lo que indica que un partido y sus cuadros deben dominar la teoría marxista-leninista desde su cúpula hasta sus bases y no agarrarse en torno a una o varias figuras, sino crear una camada de cuadros que vayan relevando a los anteriores. Como vemos la pérdida de la coherencia revolucionaria de un partido comunista y la experiencia de la construcción del socialismo y el comunismo, tiene muchos caminos, es menester estudiar cada revolución y las causas de la contrarrevolución, así como las tácticas que ha utilizado el enemigo de clase para minar y desviar estas experiencias, por otro lado gloriosas e imperecederas pese a su triste fin.

Notas

[1] Lectura Online AQUÍ ó Descarga en PDF AQUÍ.

[2] Todos los documentos editados por el equipo del Blog en el apartado BIBLIOTECA.

miércoles, 4 de febrero de 2015

La importancia histórica de la Komintern; Shyqri Ballvora,1984

[Enlaces de DESCARGA y LECTURA del texto en PDF al final del documento]

«La Komintern quedará siempre como una estrella inextinguible por la colosal contribución que aportó a la lucha por la causa de la clase obrera, por la gran experiencia revolucionaria que acumulo de la cual los partidos marxista-leninistas extrajeron enseñanzas muy valiosas para reforzar las filas del movimiento comunista internacional en la lucha contra el revisionismo y las posturas dogmáticas y sectarias, por estrechar también los lazos con las amplias masas obreras y las masas trabajadoras del campo y la ciudad, por preparar el ejército político necesario para derribar el sistema capitalista a través de la revolución proletaria y la instauración de la dictadura del proletariado». (Shyqri Ballvora; La importancia histórica de la Komintern en la denuncia y exposición de los revisionistas y su papel y lugar en la historia, 1984)


Introducción de «Bitácora (M-L)»

El presente documento escrito por Shyqri Ballvora en los 80, si analizamos el contexto y la forma de expresarse del autor, tenía por objetivo hacer una estoica defensa del legado de la Komintern de cara al público albanés y mundial. La historia de la Komintern como supondrá el lector, es excesivamente amplia para tocarla en las pocas páginas del documento. Por ello el autor se limitó, creemos que acertadamente, a refutar las teorías burguesas-revisionistas más importantes sobre la Komintern, las que más de moda estaban por entonces, algunas de las cuales han transcendido hasta nuestros días y se han convertido, gracias a la historiografía revisionista, en teorías aceptadas comúnmente en la historiografía general, y en especial en las diversas ramas de ideología burguesa. El autor, a la vez que arroja luz sobre las mentiras vertidas sobre la teoría y práctica de la Komintern, indirectamente está mostrando al lector cual fue la verdadera postura y actuar de la Komintern en las diferencias cuestiones donde los revisionistas tienen queja, a veces se ve forzado a citar a los propios documentos de la Komintern para corroborar su afirmación, en otras, le ayudaremos en las anotaciones. Con ello a diferencia de los análisis de la Komintern de los revisionistas, el análisis de Shyqri Ballvora tendrá su afirmación en cada tema concreto de la Komintern y su confirmación con la documentación de la propia Komintern.

Las teorías a refutar son:

1) Que los planteamientos y objetivos de la Komintern y sus partidos habrían sido «ilusiones revolucionarias del proletariado» de revolucionarios «utópicos e inexpertos». En realidad los objetivos de la komintern carecían de intenciones infantiles u utópicas, eran reales y a la vista de todos en la Revolución de Octubre de 1917.

2) Que la Komintern obligó a los demás partidos a aceptar «recetas universales para todos los partidos por igual, sin tener en cuenta las condiciones de cada país». Lo cierto era que los lineamientos planteados por la Komintern como asistencia a los diversos partidos, siempre estaban bajo estrictos marcos del conocimiento real y posible del país y sus condiciones.

3) Que la Komintern habría sido «un órgano internacional en manos y a favor de los deseos del Partido Comunista (bolchevique) de la Unión Soviética, o simplemente de Iósif Stalin y sus designios, actuando sus partidos como agencias de ellos». Al contrario de esta afirmación, la Komintern era un órgano plenamente democrático, y no coercitivo, y el partido soviético y Stalin siempre se expresaron y demostraron en la praxis no imponer jamás los intereses de la Unión Soviética por delante los intereses de terceros partidos.

4) Que «Iósif Stalin no habría tenido ningún papel relevante en el descubrimiento, exposición y crítica de diferentes corrientes antimarxistas en los partidos de la Komintern, que su papel ha sido exagerado por la propaganda influida bajo el culto a la personalidad». Una afirmación pueril donde las haya, pues las propias obras de Iósif Stalin destacan su lucha contra todo tipo de desviaciones derechista como la del alemán Heinrich Brandler o Maria Koszutska, o desviaciones de tipo izquierdista como las de Grigori Zinóviev o Lev Trotski.

5) Que existiría un «periodo bueno de la Komintern bajo Lenin» y otro «periodo sectario y dogmático tras la muerte del mismo». Cuando no existe tales periodos. O la variante de que el «periodo sectario concluiría en el VIIº Congreso de la Komintern de 1935». Afirmación también falsa, lo cierto es que todos los congresos de la Komintern han esgrimido tesis acordes a su época de forma correcta, sin caer en derechismo o izquierdismo reseñable, muestra de ello es que partidos bajo la misma línea de la Komintern han cometido grandes errores y otros no han cometido tales errores y han logrado grandes éxitos y avances.

6) Que «la Komintern desde sus inicios habría nacido aupada por Lenin para colaborar con la socialdemocracia». Cuando en realidad la Komintern nace como contraposición al reformismo de la II Internacional, y se funda precisamente para exponer a tales partidos y dirigentes traidores.

7) Que «del Vº Congreso de la Komintern de 1924 al VIº Congreso de la Komintern de 1928 la línea de la Komintern se habría caracterizado por un excesivo sectarismo y dogmatismo». Cuando dichos congresos, informes y resoluciones son precisos totalmente con la historia de la Komintern, y sus principios iban en completa consonancia con las tareas de la época de cada partido. También la teoría de que «el VIIº Congreso de la Komintern de 1935 abriría paso incluso a teorías que plantearan como estrategia permanente la colaboración con la socialdemocracia y su práctica reformista, que presentaba el germen del tránsito pacífico parlamentario al socialismo». En realidad ese congreso dejaba claro para los comunistas la lucha ideológica contra el socialdemocratismo incluso en caso de tener que colaborar con sus partidos para cualquier acción común con sus militantes, y recalcaba la necesidad de la toma de poder mediante la revolución violenta y el establecimiento de la dictadura del proletariado para llegar al socialismo.

8) Que «las tácticas de frente, incluyendo las del frente único del proletariado» eran una mera «confraternización con los líderes de otros partidos, que llevaban hacia la rehabilitación de sus ideologías» –fuera socialdemócrata, revisionista, anarquista, sindicalista, etcétera– o que las equiparaban al mismo nivel que el marxismo-leninismo. Cuando dichas tácticas de frente al ser usadas de modo defensivo u ofensivo, siempre primaba la colaboración y unidad de acción desde abajo, desde la militancia de base de esos partidos, e incluía siempre como requisito indispensable la exposición del reformismo, anarquismo, o la corriente que fuera, para persuadir a los obreros y a las masas populares en las luchas diarias unificadas entre militantes marxista-leninistas y militantes de tales partidos o sin partido, lo errada, vacilante e inconsistente de la política que hasta ahora habían seguido, viendo estos, a su revolucionarización que el partido comunista bajo su ideología y línea marxista-leninista era el único que podía resolver sus problemas y representar sus intereses.

¿Será casualidad que para denigrar a la Komintern y a Iósif Stalin hagan piña revisionistas soviéticos, chinos, yugoslavos, eurocomunistas, etc.? ¿Es igualmente casualidad que usen los mismos «argumentos» que la emplearían la socialdemocracia o Trotski?

Para los marxista-leninistas de hoy en día, es un honor poder estudiar la experiencia de la Komintern con los medios que hoy disponemos. Para nosotros la Komintern de Lenin, Stalin, Dimitrov, y otros, y su historia debe de ser estudiada por todo marxista-leninista por su gran aportación al movimiento comunista internacional.

Respecto a los posibles errores de la Komintern, hay que tener en cuenta como expresa Enver Hoxha la más que posible influencia que verdaderos enemigos del proletariado pudieron ejercer en la deformación de la línea y las directivas de la Komintern, en ella o de cara a los partidos, al ser ellos mismos miembros temporales en ella y en sus partidos respectivos, como fue el caso de Grigori Zinóviev, Heinrich Blücher, Nikolái Bujarin, Heinrich Brandler, Bella Kun, etc. elementos denunciados por la Komintern por su actividad abiertamente contrarrevolucionaria. Además, se ha de tomar en cuenta las condiciones en que se fundaron los partidos y las difíciles condiciones de lucha en que se desarrollaron en sus respectivos países, o sobre la inexperiencia de los dirigentes de los partidos comunistas y la confusión de los consejos de la Komintern sobre las etapas, las estrategias y tácticas, y muchas veces el no entendimiento de que unas fórmulas eran válidas para un momento y en otro momento habían dejado de tener sentido:

«Hay personas que no dejan de decir que la Komintern cometió errores. No podemos excluir que se pueden haber cometido errores, pero de ninguna manera sus errores consistían en una violación de los principios básicos. Por otra parte, tengo que decir que incluso los errores que se identificaron ocurrieron porque eran el resultado de un deliberado sabotaje de los elementos desviacionistas que habían logrado infiltrarse en el movimiento comunista mundial, o, en algunos casos, resultado de la labor de revolucionarios inexpertos. A veces, la Komintern estaba recibiendo información falsa o inexacta y en consecuencia, no estaba informada, a veces esto la llevó a tomar decisiones erróneas. No se debería perder el punto de vista de las duras condiciones del terror burgués-fascista en que los partidos comunistas y sus secciones de la Komintern ejercían su oficio. Los que actualmente critican a la Komintern no entienden que los partidos comunistas de la época tenían que encontrar y crear alianzas con los elementos progresistas, quienes a veces cambiaban en sus posiciones. Por ello es que las directrices de la Komintern fueron útiles para las acciones y circunstancias dadas en un momento, mientras que más tarde, en un nuevo ambiente, perdían su valor anterior». (Enver Hoxha; Informe en el VIIº Congreso del Partido del Trabajo de Albania, 1976)

En relación a los errores concernientes a la acción de revolucionarios inexpertos o de enemigos de la clase obrera que operaron en la Komintern y los trastornos que causaron en ella, tenemos algunas dudas que resolver sobre ciertas posturas o tácticas de la Komintern para nosotros incomprensibles. Uno de ellos sería el caso de la permisión y promoción desde la Komintern de la línea política de Ernst Thälmann y del Partido Comunista Alemán con grandes rasgos izquierdistas-sectarios, línea que precisamente se corrigiera con ayuda de la Komintern, Thälmann, una figura que en lo sucesivo a su arresto por los nazis, se recordaría en los documentos de la Komintern más como figura mitificada del antifascismo pero que sin cambio en menor medida, o en ninguna, se explicó a los cuadros alemanes y mundiales los conocidos errores sobre las tácticas antifascistas que él albergaba –como que no hay diferencia entre la democracia burguesa y abierta dictadura terrorista del fascismo o usar excesivamente el calificativo de fascistas a elementos no comunistas que tampoco eran fascistas–; e incluso cuando abiertamente se criticaban sus pensamientos se hacía con una extremada suavidad para no dañar su imagen, su mito, afortunadamente otros desviacionistas no tuvieron tanta suerte; en cualquier caso esta actitud no tiene cabida entre comunistas. Del mismo modo, no logramos comprender por qué la Komintern con su experiencia indiscutible y su aportación innegable a la lucha contra los desviacionistas, permitió inexplicablemente que Otto Kusinnen, que en todos los periodos de su vida cambio mil veces de posición sobre las estratégicas y tácticas de la Komintern, alineándose en las propias peleas contra los desviacionistas ora con ellos, ora contra ellos, pudiera escapar a rendir cuentas como traidor de la clase obrera. Este son temas que nos tocará estudiar en profundidad antes de concluir cualquier veredicto. Ahora, tampoco hemos caído ni caeremos en el absurdo de considerar que todo individuo conocido como revisionista a partir de la ola revisionista de 1953 lo era automáticamente en años de la Komintern, y que automáticamente convierte a la Komintern en un nido de revisionistas, y a su línea histórica de cada congreso en revisionista: la línea de la Komintern siempre fue correcta de acorde a la época que se vivían cada congreso, fue la distorsión o no comprensión de individuos o partidos la causante de las malas estrategias o tácticas en el movimiento comunista internacional; tema que abordaremos en futuros documentos.

Shyqri Ballvora como se verá en el documento, se esforzó mucho en leer y recopilar todo tipo de libros, artículos, discursos, de los dirigentes e ideólogos revisionistas que tenían queja sobre la Komintern, pese a ello y como era normal para la época, se notan las limitaciones a la hora de acceder a cierta información y complementar algunos detalles, razón por la que como siempre nos hemos permitidos hacer algunas anotaciones, algunas extensas, para que el lector no pierda detalle sobre cada tema abordado, con el propósito de que no quede duda alguna al respecto de las afirmaciones del albanes.

Notas

[1] Lectura Online AQUÍ ó Descarga en PDF AQUÍ.

[2] Todos los documentos en el Blog de Shyqri Ballvora AQUÍ.

[3] Todos los documentos en PDF editados por «Bitácora (M-L)» en el apartado BIBLIOTECA.

sábado, 24 de enero de 2015

La clase obrera contra el fascismo: Informe en el VIIº Congreso de la Komintern; Georgi Dimitrov, 1935

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«Pero la característica de la victoria del fascismo es precisamente la circunstancia de que dicha victoria atestigua por una parte la debilidad del proletariado, desorganizado y paralizado por la política escisionista socialdemócrata de colaboración de clase con la burguesía y, por otra parte, revela la debilidad de la propia burguesía que tiene miedo a que se realice la unidad de lucha de la clase obrera, que teme a la revolución y no está ya en condiciones de mantener su dictadura sobre la masas con los viejos métodos de la democracia burguesa y del parlamentarismo». (Georgi Dimitrov; La clase obrera contra el fascismo: Informe en el VIIº Congreso de la Komintern, 2 de agosto de 1935)


Introducción de «Bitácora (M-L)»

Aprovechando la reedición que estamos llevando a cabo del antaño famoso y brillante informe de Georgi Dimitrov, volveremos a ver punto por punto el porqué de la transcendencia histórica de este informe presentado en un ya lejano 2 de agosto de 1935. Recomendamos así mismo leer los demás informes de Dimitrov al congreso, además de la propia resolución emitida por el Comité Ejecutivo de la Komintern sobre el informe del 2 de agosto de Dimitrov, resolución adoptada en fecha del 20 de agosto de 1935. Tenemos tres cuestiones que tocar en esta introducción, y que no podemos eludir: 1) El modo en que está ordenado el informe, la obra en sí; 2) Las críticas históricas de derecha e «izquierda» al informe; 3) La edición original del informe que se ha tomado como referencia, y su porqué.


1) El modo en que está ordenado el informe, la obra en sí:

Con una burguesía internacional agraviada; con su sistema capitalista en plena decadencia, más si cabe si alzaba la cabeza y comparaba su sistema político, cultural y económico frente al de los éxitos del sistema soviético de entonces; con el peligro del fascismo materializado en muchos países, y encubiertos en otros; y con los primeros grandes movimientos belicistas de los países fascistas; este informe viene a ser la constatación del peligro ya anunciado años antes por la Komintern –Internacional Comunista– de lo que pasaría si el fascismo llegaba al poder. De qué repercusiones interiores tendría en esos países, y de qué secuelas tendría en la política exterior internacional.

La precisión de las respuestas dadas a cuestiones tan apremiantes e importantes no deja duda alguna si se es estudiado este informe. El punto central de este primer punto será analizar el carácter de clase del fascismo, el ¿por qué la burguesía mundial requiere acudir al fascismo en momentos tan difíciles para ella? ¿Cómo es facilitado su acceso al poder? ¿Cómo se impide que acceda al poder? ¿Cuáles han sido los errores de los comunistas y de la socialdemocracia entorno al fascismo? ¿Son equiparables? ¿Cuáles son las contradicciones inherentes del fascismo que lo hacen débil? ¿Qué ofrece a las masas trabajadoras dicho régimen fascista? ¿Para nosotros los comunistas es lo mismo la democracia burguesa que la abierta dictadura terrorista de la burguesía del fascismo? A todo ello se responde.

domingo, 18 de enero de 2015

El Imperialismo y la Revolución; Enver Hoxha, 1978

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«Nuestro partido, así como también todos los verdaderos comunistas del mundo tienen el deber de luchar con total entrega por defender nuestra teoría marxista-leninista y depurarla de todas las deformaciones de que es objeto por parte de la burguesía, de los revisionistas modernos y de todos los oportunistas y traidores.

El marxismo-leninismo es la ideología triunfante. Quien la hace suya, la defiende y la desarrolla, forma parte del glorioso ejército de la revolución, del gran ejército invencible de los comunistas auténticos, que dirigen al proletariado y a todos los oprimidos en la lucha para transformar el mundo, destruir el capitalismo y construir el mundo nuevo, el mundo socialista». (Enver Hoxha; El imperialismo y la revolución, 1978)


Introducción de «Bitácora (M-L)»

Esta vasta obra que ponemos en vuestras manos ha sido extraída del Tomo V de obras del albanés Enver Hoxha, la cual cuenta con varias reediciones. No obstante, debido a los grandes y constantes fallos de traducción y ortográficos, nos hemos permitido reeditarla nosotros y dejar limpia la obra de dichos errores, sin alterar su esencia. Del mismo modo y como siempre hacemos, hemos adecuado las comillas y paréntesis a las de nuestro formato, y para facilitar la localización de las citas usadas por el autor que aparecen a lo largo de la obra, hemos señalando el documento exacto de procedencia de cada cita, para facilitar al lector la información y para que compruebe la veracidad de las citas usadas por el autor.

Esta obra ha tenido, y tiene, tal repercusión que –como las obras de los clásicos del marxismo-leninismo– es utilizada incluso entre los detractores del albanés. Obviamente cada oportunista usa la obra para sus fines. No causa ya extrañeza ver: 1) A revisionistas que recurren a la obra para explicar la naturaleza, fenómenos, y procesos del capitalismo –aunque ellos mismos no apliquen por ejemplo las conclusiones ineludibles que Enver Hoxha expone para acabar con el sistema capitalista–; 2) Los revisionistas que dicen renegar de Mao Zedong  y extraen párrafos de «El imperialismo y la revolución» para reafirmar su «oposición» al revisionismo chino –pero en la práctica concilian con las organizaciones maoístas y aplican muchos de sus pensamientos, o se olvidan de luchar contra otros revisionismos, los cuales incluso se desarrollaron inspirándose en el «Pensamiento Mao Zedong»–; o 3) Sino a los ya clásicos individuos eclécticos que se autoproclaman «marxista-leninistas» pero que olvidan la polémica sino-albanesa y sus lecciones, queriendo conciliar a Enver Hoxha y a Mao Zedong, y tratar a ambos como «grandes marxista-leninistas», a ellos siempre les veremos utilizar y hasta citar la obra «El imperialismo y la revolución» pero jamás los veremos citar ni respaldar los epítetos de Enver Hoxha que concluyen en que las teorizaciones y actividad de Mao Zedong son las de un revisionista, la de un enemigo del marxismo-leninismo.

Este trabajo parte inicialmente de viejos informes y anotaciones, de hecho muchas de las reflexiones de Enver Hoxha en este libro publicado por primera vez en 1978 pueden ser vistas en obras previas como se demuestra en la colección de 70 tomos de Obras Completas que van desde 1941 a 1979. Así mismo se añaden nuevas reflexiones adrede para la publicación final de 1978, de acuerdo con los nuevos análisis que el autor iba obtenido y concluyendo, sobre todo lo relativo al revisionismo chino, y por último en las reediciones se añaden pequeños datos sobre fenómenos a posteriori de la publicación de la obra que corroboran los análisis del autor.

El contexto de presentación de esta obra hay que entenderlo, como una época en que el Partido del Trabajo de Albania y Enver Hoxha estaban luchando contra grandes especulaciones de la burguesía y sus agentes –reformistas socialdemócratas, anarquistas, revisionistas de todo tipo, etc.– sobre la esencia del capitalismo de los 70, y también sobre los métodos de superarlo. Se encontraban frente a teorías sobre: 1) La inevitabilidad de «transición al socialismo» de forma espontánea en la sociedad capitalista; 2) La exposición de que el capitalismo actual es diferente al de antaño, y puede desarrollarse sin crisis; 3) De que el desarrollo de la técnica y los avances científicos dan un cariz totalmente nuevo al capitalismo; 4) Que el capitalismo puede planificarse, y suprimir sus defectos a través del capitalismo de Estado; 5) De que se ha encontrado en el capitalismo contemporáneo un capitalismo sin guerras, en unidad de todos los pueblos; 6) De que la monopolización de las empresas y las multinacionales, lejos de oprimir y explotar a los pueblos, supone su desarrollo; 7) Que la «autogestión» es la panacea para los males del capitalismo y los «errores» del socialismo, que la autogestión titoista es ejemplo viviente de ello; 8) Que el proletariado actual ha perdido su razón de ser en la nueva sociedad capitalista; 9) Que bajo la nueva sociedad, el capitalismo le permite al obrero subsistir de forma acomodada, por lo que el socialismo pierde sentido; 10) Que el avance técnico-científico ha parado el proceso de pauperización del proletariado; 11) Que debido a que todos los países llegaran al socialismo por una vía u otra, no es necesario mantener un carácter de clase, en el ámbito cultural; 12) Que todas las clases de la sociedad capitalista están interesadas en el socialismo; 13) Que no existe relación entre la perpetuación del capitalismo y el pensamiento religioso de las masas trabajadoras, que la religión no actúa como su auxiliar, y que incluso la religión puede concebirse con el socialismo, etc.; 14) Que el carácter del imperialismo estadounidense ha tornado a no agresivo, a conciliador, que sólo desea el status quo en el mundo; 15) Que la Unión Soviética, no es un país revisionista y socialimperialista, sino que «pese a los errores», «pese a todo», sigue siendo un país socialista e internacionalista o su contrario, que es la única potencia imperialista de la que deben preocuparse los pueblos; 16) Que es posible un reparto más equitativo, más «justo» entre los países bajo el nuevo contexto internacional capitalista, sobre todo apoyándose en teorías como el «no alineamiento». etc.

Así mismo, los marxista-leninistas eran testigos del auge de corrientes revisionistas que apoyaban muchas de estas viejas y nuevas tesis, como era el revisionismo eurocomunista, uno de los revisionismos más descaradamente anticomunista que ha existido; esto precisamente correspondía al estado de putrefacción y corrupción ideológica de la burguesía, y más concretamente a las peleas y evolución de su centro neurálgico de agitación antimarxista: el revisionismo. El eurocomunismo también era el resultado lógico del descrédito paulatino sufrido por distintas ideologías que la burguesía había usado en el pasado para frenar el marxismo-leninismo, como eran el trotskismo, la socialdemocracia, el anarquismo, etc., esto no significaba que la burguesía internacional descartara promocionar estas ideas bajo la misma bandera u otra en un futuro. El eurocomunismo se presentaba pues, como continuador de toda esta herencia antimarxista, y como nueva rama revisionista amoldada a las necesidades de la burguesía y los nuevos tiempos, razón por la cual intentó crear un eurocomunismo en cada continente, pero como todas las demás, acabaría fracasando no llegando sus organizaciones a ver el nuevo siglo; en otros casos, aunque sus partidos renunciaron en los estatutos al eurocomunismo sus ideas se han mantenido entre gran parte de sus ex partidos. En cualquier caso y quiérase o no el revisionismo eurocomunista es objeto de recuperación por los revisionistas postmodernos, es así como se ha alzado bajo la bandera ecléctica del «socialismo del siglo XXI».

La publicación de esta obra coincide con un periodo en que los marxistas-leninistas albaneses estaban extrayendo las últimas conclusiones respecto al revisionismo chino y su naturaleza real. El Comité Central del Partido del Trabajo de Albania enviaría sucesivas cartas al Comité Central del Partido Comunista de China: como la de 1962 –sobre el concepto oportunista de formar un frente antiimperialista con el revisionismo soviético–, la de 1964 –advirtiendo el error de presentar reivindicaciones territoriales en el momento de la lucha ideológica contra el revisionismo soviética–, la de 1971 –sobre la reconciliación del revisionismo chino con el imperialismo estadounidense– o la de 1978 –haciendo un resumen del desarrollo de las divergencias sino-albanesas y exponiendo los sabotajes económicos chinos desde inicio de los 70 a causa de la no aceptación de la política exterior china–. En todas estas cartas se ve como de modo camaraderil los albaneses van desbrozando el camino oportunista que los chinos estaban tomando, pero los revisionistas chinos jamás respondieron a las cartas y las críticas, y conforme a ello, y la continuación de políticas oportunistas,  los marxista-leninistas albaneses fueron sacando conclusiones.

Enver Hoxha había precedido esta obra que criticaba al revisionismo chino con otros documentos que ya lo hacían directa o indirectamente: el «Informe en el VIº Congreso del Partido del Trabajo de Albania» del 1 de noviembre de 1971 –donde se atacaba la visión china sobre el imperialismo estadounidense–; el «Informe en el VIIº Congreso del Partido del Trabajo de Albania» del 1 de noviembre de 1976 –donde se oponían a la visión china de la teoría de los «tres mundos»–; y el artículo: «La teoría y práctica de la revolución» de 1977 –en el que criticaba la desviación de tomar a los países del «tercer mundo» como «fuerza motriz de la época» y otros conceptos pequeño burgueses–. Pese a la poca información que los albaneses podían obtener sobre la situación interna china –ya que los revisionistas chinos tenían su mejor baza en el desconocimiento para el resto de marxista-leninistas de sus congresos, documentos, obras de sus figuras, y demás–. Existen varias críticas de los albaneses no sólo a las posturas chinas en el ámbito internacional, sino también de cara al ámbito interno de China. Muestra de ello es que en los años 60 a la llamada «Revolución Cultural» china, se le dedicaron fuertes críticas como muestra el informe de Enver Hoxha: «Algunas opiniones previas sobre la «revolución cultural proletaria» china», del Tomo IV de sus Obras Escogidas; esta obra consta precisamente de un informe de Enver Hoxha presentado ante el XVIIIº Pleno del Comité Central del Partido del Trabajo de Albania el 14 de octubre de 1966 para estudiar y poner de preaviso al partido de los errores en la línea china y tomar precauciones para no cometer los mismos errores que los revisionistas chinos. Finalmente la publicación en 1977 del Tomo V de obras de Mao Zedong, ayudaría en gran medida a clarificar para los albaneses el porqué de las posiciones de los chinos durante los últimos años, y entender que estos errores no eran coyunturales, producto del difícil contexto, de un proceso de aprendizaje o de simple desconocimiento, sino que eran posiciones arraigadas en un pensamiento que claramente revisaba todos y cada uno de los axiomas del marxismo-leninismo y tenía unas raíces claramente incompatibles con el marxismo-leninismo. Precisamente gran parte de la evolución de las críticas de los marxista-leninistas albaneses a los revisionistas chinos, quedaría registrado en la obra de Enver Hoxha: «Reflexiones sobre China», publicada en 1979, obra de dos Tomos que contienen reflexiones del albanés: el primero sobre 1962-1972 y el segundo sobre 1972-1977. Estas reflexiones respecto a China, incluían tanto posiciones de la dirigencia china de cara al interior como al exterior, y aunque se nota el carácter casual, en caliente e «informal» de muchos de los análisis, debe ser considerado como una de las mayores fuentes para estudiar el revisionismo chino durante esos años.

«El Imperialismo y la revolución» se divide en dos partes bien diferenciadas. La primera parte podríamos decir que sirve como repaso y confirmación, una vez más, de las tesis marxista-leninistas sobre el capitalismo y su carácter. La segunda parte, sirve como exposición definitiva del revisionismo chino o «Pensamiento Mao Zedong», como variante de ideología revisionista y su rol histórico en China y el mundo.

Ahondemos un poco más en el contenido de la obra:

En la primera parte de la obra y en su primer capítulo se analiza la estrategia global de los diferentes imperialismos y revisionismos como ejercicio didáctico que a la vez servía de advertencia para las masas de entonces. En el segundo capítulo se analiza el capitalismo contemporáneo de finales de los años 70 desechando tanto viejas como nuevas teorías sobre el nuevo carácter «provechoso» que tomó el capitalismo en dicha década, de igual forma en este segundo capítulo tenemos un repaso a la concepción leninista de imperialismo demostrando la actual validez de dicha exposición. En el último capítulo de esta primera parte contamos con un repaso generalizado de varios temas de importancia; desde las etapas de la revolución, sus fuerzas motrices, y las alianzas a establecer en cada etapa, la estrategia y táctica a trazar en cada caso, el internacionalismo proletario, e incluso el papel y rol de la propaganda o la juventud.

Se observará que China es el tema central de la segunda parte de la obra; así el primer capítulo es una extensa crítica que desmonta el innegable carácter antimarxista de la infame «teoría de los tres mundos». Hilando absolutamente todas las consecuencias directas y atando cabos sobre la geopolítica china, en el segundo capítulo tenemos la predicción científica del papel y métodos de China en su camino hacia la lucha por la hegemonía mundial. Como tercer capítulo tenemos un repaso a toda la actividad histórica del maoísmo y su puesta al desnudo de muchos –que como advierte el autor no todas– de sus pensamientos y actuaciones, concluyendo con toda justeza que Mao Zedong no es sino un clásico del revisionismo, y explicando las dificultades que el Partido del Trabajo de Albania se ha encontrado para poder concluir tan justa resolución.

Como epílogo final veremos un cuarto y último capítulo arengando simplemente a estudiar, entender, y conservar los principios del marxismo-leninismo. Como diría Enver Hoxha, nosotros a diferencia de Marx, Engels, Lenin o Stalin, tenemos la suerte de contar con la experiencia histórica de varios Estados socialistas, lo que nos ha otorgado una rica gama de experiencias a estudiar que enriquecen nuestra doctrina, y que deben hacer más fácil realizar la revolución y llevarla a cabo de forma adecuada para construir finalmente la sociedad comunista, en tanto:

«Ahora, el proletariado dispone de un gran tesoro, la teoría marxista-leninista. Debe estudiarlo y aplicarlo con espíritu consecutivo». (Enver Hoxha; Informe en el VIIº Congreso del Partido del Trabajo de Albania, el 1 de noviembre de 1976)

¡Que esta obra por tanto nos sirva para estudiar y comprender la importancia de dicho «tesoro»!

Notas

[1] Lectura Online AQUÍ ó Descarga en PDF AQUÍ.

[2] Todos los documentos en el Blog de Enver Hoxha AQUÍ.

[3] Todos los documentos en PDF editados por el Equipo de Bitácora (M-L) en el apartado BIBLIOTECA.

martes, 6 de enero de 2015

Algunos juicios sobre el discurso «decálogo» ballista de Mao Zedong; Enver Hoxha, 1976

[Enlaces de DESCARGA del texto en PDF al final del documento]

«En su «decálogo», Mao Zedong critica a Stalin y la situación económica existente en la Unión Soviética [«En el tratamiento de esta relación, no hemos cometido errores de principio; hemos trabajado mejor que la Unión Soviética y algunos países de Europa Oriental. En nuestro país no existen problemas como el que se presentó en la Unión Soviética, donde la producción cerealera no pudo alcanzar, durante largo tiempo, el nivel más alto de antes de la revolución de octubre de 1917, o como aquellos serios problemas surgidos en algunos países de Europa Oriental a causa del grave desequilibrio entre el desarrollo de la industria ligera y el de la pesada. (...) Debe aumentar en cierta medida la cuota de inversión para la agricultura y la industria ligera. ¿Qué resultado dará ese aumento? En primer lugar, se abastecerá mejor al pueblo de lo necesario para su subsistencia y, en segundo, se acelerará la acumulación de fondos, lo que permitirá desarrollar aún más y mejor la industria pesada. Es cierto que esta última también acumula fondos, pero, dadas nuestras condiciones económicas de hoy, la industria ligera y la agricultura dan una acumulación mayor y más rápida». (Mao Zedong; Sobre diez grandes relaciones; Obras escogidas: Tomo V, 25 de abril de 1956) – Anotación del Bitácora (M-L)]. Pero «el sol no puede ser tapado con un dedo». La realidad demuestra que en la Unión Soviética, en el período de 24-25 años que va desde la revolución hasta la Segunda Guerra Mundial, fue puesta en pie, bajo la dirección de Lenin primero y de Stalin después, gracias a una línea y a una política justas, una industria pesada, que no sólo impulsó la economía interior de este primer país socialista, sino que además le permitió hacer frente a la terrible máquina de guerra de la Alemania hitleriana. Mientras que, con la política económica de Mao Zedong, después de casi 30 años, desde 1949 hasta nuestros días, ¿dónde se encuentra el potencial industrial de China? ¡Muy atrasado! ¡Y los culpables de ello serían la banda de los «cuatro»! No, los culpables no son los «cuatro», sino la línea de Mao Zedong, tal como lo confirman sus puntos de vista expuestos en este «decálogo». (Enver Hoxha; Algunos juicios en torno al «decálogo» ballista de Mao Zedong, 28 de diciembre de 1976)


Introducción de «Bitácora (M-L)»

El presente documento pertenece a la obra de Enver Hoxha: «Reflexiones sobre China», concretamente a su tomo II, que va desde 1972 a 1977.

La información que plasma en estas anotaciones sobre China es una crítica al informe de Mao Zedong llamado: «Sobre las diez grandes relaciones», también conocido como el «decálogo de Mao Zedong», escrito el 25 de abril de 1956 y que aparece en su tomo V de Obras Escogidas publicado en 1977, un año después de su muerte. Esta obra ha tenido gran difusión entre las corrientes del revisionismo chino y los falsos marxista-leninistas que durante largo tiempo han recomendado este «decálogo» como obra de culto, ¡algunos incluso poniéndola como obra marxista-leninista de gran valor!, cuando la intención del autor no era otra que delimitar la experiencia de construcción del socialismo en la Unión Soviética de Lenin y Stalin respecto a la experiencia de construcción del pseudosocialismo en la China de Mao Zedong y Chou En-lai. Todo el informe no es más que un burdo ataque con saña a la obra del Partido Comunista de la Unión Soviética y en especial a la figura de Iósif Stalin en la tarea de edificación del socialismo durante los años 20, 30, 40 y 50.

La cuestiones tratadas en el informe de Mao Zedong son: (1) el rol de la industria pesada; 2) ¿dónde debe construirse la industria?;  3) las inversiones en material defensivo; 4) las relaciones entre el Estado y las unidades de producción; 5) relaciones entre el centro y la periferia; 6) sobre la cuestión de las nacionalidades y su trato; 7) sobre las relaciones de los miembros del partido y los miembros sin-partido; 8) sobre el trato a los contrarrevolucionarios; 9) sobre las relaciones entre los justo e injusto, y; 10) sobre las relaciones exteriores de China con otros países.

En varios los diez puntos –a veces haciendo incluso alusiones directas–, Mao Zedong aprovecha para criticar la política seguida por la Unión Soviética, y recalca sus fallos oponiéndolos a su experiencia o a la «corrección» hecha a estos fallos por los revisionistas soviéticos liderados por Nikita Jruschov. Algunos fallos o errores, que se citan son invenciones indemostrables sacadas del arsenal teórico del revisionismo y la burguesía internacional, otros demuestran y desenmascaran el cariz revisionista del autor.

Existen dos grupos que ponen en duda el juicio marxista-leninista de Enver Hoxha sobre el revisionismo de Mao Zedong, se trata de maoístas o bien de simpatizantes de la figura de Mao Zedong encandilados en lo fundamental por el falso mito de un «Mao Zedong marxista-leninista» –lo que muestra lo lejos que están de ser genuinos marxista-leninistas–:

1) Generalmente, el primer grupo presupone que el informe de Mao Zedong es falso. Pero los lectores deben saber que tanto este texto como muchos otros de Mao Zedong no fueron publicados en vida del autor. Esto se debe a que como ya hemos explicado varias veces, sus Obras Escogidas oficiales llegaron hasta el tomo IV en vida de Mao Zedong –es decir, hasta 1976 cuando Mao Zedong fallecía, no se habían publicados más tomos de sus Obras Escogidas–. Este tomo IV, último tomo publicado en vida de Mao Zedong sólo abarcaba las obras del autor entre 1945 y 1948, lo que obviamente imposibilita que el informe del «decálogo» del 25 de abril de 1956 se incluyera. El «decálogo» por lo tanto se encuadraría en el tomo V de Obras Escogidas oficiales, que abarca las obras entre 1949 y 1956. Ya antes de la publicación oficial este informe sería promocionado ampliamente de forma interna en los medios chinos meses después de la muerte de Mao Zedong, en 1976; y sería publicado de cara al público internacional en 1977. O lo que es lo mismo; este informe no tiene nada de falso. Primero; los revisionistas chinos lo rescatarían del olvido con gran interés en 1976 la obra de Mao Zedong:

«En esta conferencia hemos estudiado conscientemente la brillante obra de Mao Zedong: «Sobre diez grandes relaciones». Todo el partido, todo el ejército y todos los pueblos de las nacionalidades del país deben estudiar esta brillante obra conscientemente y de manera profunda». (Hua Kuo-feng; Discurso en la IIº Conferencia Nacional sobre el aprendizaje del Tachai en la agricultura, 25 de diciembre de 1976)

¡Como vemos, el autor de tal lisonja hacía la basura oportunista del informe «decálogo» del 25 de abril de 1956, no es otro que Hua Kuo-feng durante finales de 1976, es decir antes de la publicación a escala internacional del escrito! 

Ya por esas fechas, los revisionistas chinos estaban anunciando la publicación internacional del todavía no visto V Tomo de las Obras Escogidas de Mao Zedong:

«El mundo entero sólo conoce los cuatro tomos de Mao Zedong, escritos antes de la liberación. Después de ésta no ha sido publicado casi nada de Mao, ningún informe, ningún discurso. ¡¡Extraño!! ¡¿Por qué el presidente Mao Zedong, cuyo culto era puesto por las nubes, no permitía que ninguna de sus perlas salieran a la luz?! ¿Acaso eran perlas de verdad o simple bisutería? Hua Kuo-feng nos enseñará estas perlas, pero no se sabe ni cómo ni cuándo. Dará a comer al mundo sus «hojas de col», para con ellas «educar» y «llenar la cabeza» a los partidarios de la teoría del «tercer mundo», porque, ¡por lo que se refiere a los verdaderos comunistas, no se las tragarán!». (Enver Hoxha; Una dirección inestable; Reflexiones sobre China, Tomo II, 6 de diciembre de 1976)

Veamos también cual era el objetivo para Hua Kuo-feng y compañía el promocionar tal obra revisionista en toda China:

«En 1956, teniendo en cuenta las lecciones a extraer de la Unión Soviética, el Presidente Mao Zedong resumió en esta obra la experiencia de China, exponiendo diez relaciones principales en la revolución y la construcción socialistas, estableciendo las ideas básicas sobre una línea general de construcción del socialismo mejor, más rápida, y con mejores resultados económicos». (Hua Kuo-feng; Discurso en la IIº Conferencia Nacional sobre el aprendizaje del Tachai en la agricultura, 25 de diciembre de 1976)

Segundo; ya en 1977, los revisionistas chinos, encantados con el contenido del informe, decidieron añadirlo para el Tomo V de las Obras Escogidas de Mao Zedong que publicarían en esos días:

«El V Tomo de las Obras Escogidas de Mao Zedong es un registro victorioso y una recapitulación científica de las grandes luchas llevadas a en todos los campos por nuestro partido bajo el liderazgo del Presidente Mao Zedong en los ocho primeros años después de la fundación de la República Popular de China. (...) En 1969 el Presidente Mao Zedong delegó en los camaradas Chou En-lai y Kang Sheng para realizar la compilación del V Volumen de sus Obras Escogidas». (Hua Kuo-feng; Continuar la revolución bajo la dictadura del proletariado hasta el final; un estudio del V Tomo de las Obras Escogidas de Mao Zedong, 6 de mayo de 1977)

Hua Kuo-feng utilizaría en consecuencia la obra de Mao Zedong y sus ideas para justificar su propia desviaciones, estas no eran sino la continuación de las desviaciones de Mao Zedong. Si echamos un ojo a ese mismo discurso de Hua Kuo-feng nos encontraremos con epítetos de desviaciones pequeño burguesas como «tomar la agricultura como base de la economía», y es que precisamente la obra del «decálogo» de Mao Zedong de 1956 y otras obras contenidas en el Tomo V de Obras Escogidas de Mao Zedong podían servirle como apoyo para sus fines económico-políticos, ya que se mostraban tesis sobre la agricultura y otros campos que coincidían con sus puntos de vista antimarxistas. 

Aun partiendo de que este informe fuera apócrifo –que no lo es–, el contenido revisionista del mismo es calco de otros escritos de Mao Zedong de los años 50.

2) El otro grupo se empecina en afirmar que Enver Hoxha «criticó excesivamente» y sin venir a cuento a Mao Zedong tras su muerte. Para empezar esta gente jamás se ha detenido a analizar si las críticas son correctas o no, sino que basa la defensa de Mao Zedong en que las críticas del Partido del Trabajo de Albania y de Enver Hoxha mismo, fueron críticas posteriores a la muerte de Mao Zedong, dicho de otro modo: ¡son tan anticientíficos que basan la validez de una crítica en su fecha de publicación! ¡Por ese razonamiento, ningún marxista a día de hoy podría estar vivo para hacer una crítica a Bakunin! A estas personas que pertenecen a la segunda corriente que comentamos y que basan la defensa de Mao Zedong en una cuestión de fechas, les recomendamos primero; examinar quién fue el primero en «hablar mal de los muertos», y en ese caso, si apartan por un momento su conocido sentimentalismo, verían que en ese ejercicio de investigación sería Mao Zedong quién no dijo nada malo sobre Iósif Stalin hasta la muerte y defenestración de su figura; como demuestran sus obras oficiales y no oficiales –y así se verá en el documento–. Y seguido y en relación a la supuesta crítica tardía de los marxista-leninistas albaneses sobre los revisionistas chinos, invitamos a que se repasen las mismas obras de los albaneses y de nuevo sin la carga de sentimentalismo tan característico entre los revisionistas, para «descubrir» que Enver Hoxha y el resto del Partido del Trabajo de Albania siempre criticó a Mao Zedong y sobre todo a toda la línea general del Partido Comunista de China como hemos demostrado una y otra vez en documentos anteriormente publicados. Pero insistimos, repasen las Obras Escogidas oficiales de cada uno, no nos metemos ni siquiera en cuestiones de documentos no reconocidos y no oficiales, sino en los conocidos para desmontar ese mito que ya hemos derribado en anteriores entregas.  En cualquier caso, si el lector se presta a todo ello, y lee las obras del revisionista chino Mao Zedong y lee las críticas, análisis objetivos, marxista-leninistas y precisos que el albanés Enver Hoxha le dedica en varias sus obras críticas con el revisionismo chino, hará que el lector vea la línea de oportunismo constante que rodeó al Partido Comunista de China y en especial a Mao Zedong desde que tienen contacto con los marxista-leninistas albaneses, del mismo modo el lector verá la línea de evolución del Partido del Trabajo de Albania y de Enver Hoxha en torno al Partido Comunista de China y Mao Zedong y la consideración del carácter de los mismos; partiendo desde sus críticas iniciales hasta el desarrollo, estudio y conclusión de los errores presentes y pasados en la línea china no eran casuales, sino que respondían a una esencia revisionista, contrarrevolucionaria, siendo la publicación del V Tomo de Obras Escogidas de Mao Zedong en 1977 para los albaneses, una constatación de lo que venían sospechando y denunciando antes de 1976. Conociendo esto, el lector no se preocupará demasiado sobre las teorías y especulaciones de los agentes del revisionismo maoísta sobre la cuestión de la veracidad de la obra o los objetivos que tenían Hua Kuo-feng o Deng Xiaoping para publicar tal obra del «decálogo». Ya que como adelantamos, se verá, que esta obra corresponde al estilo de la pluma del revisionismo chino de la época y verá que el «decálogo» es una prueba más del antistalinismo de Mao Zedong y sus sucesores.

Este documento consta, como los anteriores documentos editados, de varias anotaciones al final de la lectura, para así amenizar y ayudar a comprender ciertos temas en los que puede que el lector no esté al día o simplemente para recalcar lo ya explicado y demostrado en otros documentos. Se recomendará la lectura en las anotaciones de otros documentos del revisionismo chino, para no extender demasiado las anotaciones.
Quién quiera acceder a otros documentos y obras sobre el revisionismo chino, puede hacerlo en el siguiente AQUÍ.

Notas

[1] Lectura Online AQUÍ ó Descarga en PDF AQUÍ.

[2] Todos los documentos en el Blog de Enver Hoxha AQUÍ.

[3] Todos los documentos en PDF editados por el Equipo de B. N. en el apartado BIBLIOTECA.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Tareas de organización y trabajo práctico del partido: Informe en el Pleno del Comité Central del Partido Comunista de España; Pedro Checa, 1937

[Enlaces de DESCARGA del texto en PDF al final del documento]

El Partido Comunista de España, tuvo entre sus filas grandes figuras hoy poco conocidas, José Díaz es un marxista-leninista español con este clásico trato que con el devenir de los años y los acontecimientos, ha sido arrastrado al ostracismo por culpa de los revisionistas, y porque no decirlo: ¡también por la correspondiente ineficiencia, inoperancia de los marxista-leninistas! En ese sentido, Pedro Checa (1910-1942) es otro ejemplo visible y muy interesante, por ello, en esta ocasión, traemos su informe al Pleno del Comité Central del Partido Comunista de España presentado el 3 de noviembre de 1937, titulado: «Tareas de organización y trabajo práctico del partido»; el mismo fue presentado durante el desarrollo de la guerra civil española y pretendía exponer lo siguiente:

(1) a que se debía la gran fuerza del Partido Comunista de España en el estado actual de la contienda,

(2) a que nuevas tareas debía adaptarse el partido en el curso actual de la guerra,

(3) que hacer para estructurar al partido adecuadamente para tales nuevas tareas.

En cada uno de estos tres capítulos o puntos, el autor irá profundizando según viera necesario. Por ejemplo en el capítulo primero, verá necesario explicar que el partido adquirió una fuerza e influencia de las masas debido a la buena interpretación del carácter de la guerra. En el segundo capítulo, se hará énfasis en explicar que la guerra según la naturaleza que ha adquirido, no puede seguir sirviéndose de milicias populares, siendo necesaria la estructuración de un Ejército Popular Regular con un mando único. En el tercer punto se hablará de cómo con el ascenso de la influencia del partido, y con ello la influencia de nuevos militantes, se hará indispensable enseñar a los nuevos militantes las normas y disciplinas bolcheviques, para así soldar al partido en una línea monolítica, para que entonces el partido pudiera afrontar y liderar el frente popular en la guerra.

Vale decir que Pedro Checa está considerado como uno, sino el mayor teórico-organizador del partido, con un peso real en las actividades y poder interno del partido, y siempre dedicado a sus actividades con una humildad comunista admirable, una característica transversal a los mejores bolcheviques, como así atestiguan sus coetáneos:

«Tenemos al camarada Pedro Checa, que es lo que podemos llamar el hombre de nuestro partido. No aparece lo suficiente en la superficie política porque su trabajo es un trabajo silencioso –los bolcheviques no tienen en cuenta nunca si su trabajo es más o menos ostensible–, pero vigilante y activo; es conocido, no solamente por los cuadros de nuestro partido, sino allí donde hace falta una ayuda de organización: en el frente o en la retaguardia, allí está el camarada Pedro Checa, resolviendo problemas de organización y dando las normas precisas, como corresponde a un gran secretario». (José Díaz; Por la unidad, hacia la victoria; Informe pronunciado en el Pleno del Comité Central del Partido Comunista de España, celebrado en Valencia, días 5 a 8 de marzo, 1937)

El nivel de conocimientos y formación de dicha figura sobre el partido y su organización era tal, que durante unos años el revisionista Partido Comunista de España trató de usar sus citas –como hacía con José Díaz– para intentar introducir en la mente colectiva de los militantes, de que el partido se regía por sus teorizaciones y prácticas, el ejemplo claro es que todavía hoy tiene tirada las obras del valenciano como: «¿Qué es el partido comunista?» escrita en 1937. Pero una vez oficializado el revisionismo eurocomunista en los años 70, se dejó de un lado a esta figura, por resultar molesta no las prácticas –que hacía tiempo que el partido había dejado de emular y simplemente se ignoraban– sino las teorizaciones y conceptos como: lucha de clases, dictadura del proletariado, centralismo democrático, crítica y autocrítica bolchevique, partido de línea monolítica y sin fracciones, etc. que el revisionismo eurocomunismo, conforme a su evolución hacia el socialdemocratismo quería abandonar también en el campo teórico.

A veces la obvia introducción de diferentes corrientes revisionistas en dicho partido –jruschovista, titoista, brezhneviana, carrillistas y anticarrillista, eurocomunista– desde mediados de los años 40, hicieron que los militantes de este partido se olvidaran de las conclusiones que este brillante teórico valenciano nos legara. Otras veces, y más a modo general, y no sólo dentro del Partido Comunista de España, el fanatismo y obsesión de los revisionistas españoles en sus referentes –los pro eurocomunistas en Santiago Carrillo, los pro revisionistas chinos en Mao Zedong, los pro revisionistas coreanos con Kim Il-sung, los pro revisionistas yugoslavos y tercermundistas en Tito–, hicieron que únicamente se fijaran y gastaran fuerzas en ellos y que jamás levantaran sus narices más allá de los textos pseudomarxistas de sus líderes mitificados, siendo ignorados o no dando importancia alguna a los escritos de los José Díaz, Joan Comorera, o Pedro Checa. Muestra de ello es el penoso estudio, que tanto los revisionistas españoles como otros que intentan aparentar ser «marxista-leninistas», que se realiza al respecto de la figura y obra de José Díaz, ningún esfuerzo por analizar su obra para el proletariado hispano. Y para mala fortuna nuestra, los pocos que se atreven a evaluar su obra acaban en las mismas posiciones trotskistas, maoístas, o eurocomunistas sobre estos marxista-leninistas españoles.

Las siguientes tesis de Pedro Checa están en plena consonancia con el concepto de partido leninista, y en abierta oposición al «partido de nuevo tipo» togliattista del revisionismo eurocomunista, a la «lucha de líneas» del revisionismo chino, al concepto de «centralismo democrático» que decía adherirse el revisionismo soviético, al concepto de rol del partido y el frente según el revisionismo yugoslavo, al concepto de partido browderista según el revisionismo estadounidense, o simplemente al concepto de partido clásico de la II Internacional.

Recomendamos leer a su vez, el capítulo llamado: «El centralismo democrático, la crítica y la autocrítica» de nuestra obra reeditada: «El revisionismo del «socialismo del siglo XXI» para poder entender, porque los actuales partidos del llamado «socialismo del siglo XXI» tampoco pueden considerarse como partidos leninistas, y que entran en contradicción con el concepto de partido del español marxista-leninista Pedro Checa.

Añadir que la siguiente obra de Pedro Checa no habría sido posible presentarla si no hubiera sido facilitada por un lector y colaborador el camarada y administrador del blog «Referencia Comunista» que desde ya mismo recomendamos al lector por su contenido, dicho autor del blog muy amablemente nos ha cedido la obra para que pudiera ser facilitada a través de nuestro espacio. Esperamos estrechar aún más la colaboración.

El documento:

I

La fuerza de nuestro partido

Celebramos este Pleno del Comité Central con un partido potente, que cuenta en su seno con miles y miles de militantes –de ellos un sesenta por ciento en el ejército– heroicos, abnegados, templados en el fuego de la lucha, siempre dispuestos al sacrificio por el triunfo de la causa popular, conscientemente disciplinados y férreamente unidos en la dirección y en la base; con un partido en pleno y pujante desarrollo, con magníficas posiciones, con un gran nivel político, con millares de cuadros nuevos que se califican cada vez más como dirigentes. Tenemos un partido de gran fuerza y mayor responsabilidad: por su volumen, por su unidad, por la justeza de su línea política, y por el prestigio y autoridad que tiene entre las masas del pueblo.

¿A qué se debe esa fuerza?

¿De qué proviene esa fuerza? Proviene la fuerza del Partido Comunista de España, como dijo el camarada José Díaz en el Pleno del Comité Central de marzo de 1937 y se ha repetido ahora, de su justa línea política de unidad proletaria y de frente popular, y de la realización práctica de esa línea.

El partido ha desarrollado una actividad enorme desde el comienzo de la guerra, y ha demostrado, con los hechos, que merecía y justificaba la confianza que las masas depositaban en él.

Ya antes del alzamiento militar-fascista, la actuación del partido para impedir la sublevación, sus avisos al gobierno, sus llamadas apremiantes denunciando todos los actos de provocación y el objetivo que perseguían, pusieron en guardia a las masas contra los manejos del enemigo y las prepararon para hacer frente al golpe militar.

Y cuando, a pesar de nuestras repetidas denuncias, se produjo la sublevación, todo nuestro partido estuvo en primera línea, combatiendo en todo el país y aplastándola en los principales puntos. Centenares de héroes comunistas cayeron en los asaltos a los cuarteles. En las primeras columnas que marcharon al combate, los comunistas ocuparon un puesto. Con entusiasmo y heroísmo insuperables nuestro partido se volcó en la lucha, aportando sus mejores cuadros para los mandos de las gloriosas milicias.

Nuestro partido ha señalado el carácter de nuestra guerra, interpretando, en todo momento, con gran clarividencia, las necesidades de la situación, y ha aportado las soluciones precisas de cada hora.

Desde los primeros momentos, con visión certera de la guerra, como en su magnífico informe ha mostrado la camarada Dolores Ibárruri, contribuyó en primera línea, con su trabajo tenaz y enérgico, a organizar el Ejército Regular Popular, a través de una gran campaña en todo el país, de un gran trabajo político entre los combatientes y, sobre todo, mediante la organización de lo que constituyó su base fundamental: el Quinto Regimiento de Milicias, y con el millares de Mandos y Comisarios, forjados en el espíritu de lucha y de sacrificio, que nuestro partido pide a sus militantes, así como un gran amor a la causa del pueblo.

Y nuestro partido ha aportado, señaladamente:

Su gran contribución a la creación del Comisariado de Guerra, que ha jugado y juega un papel tan fundamental en esta lucha, y su gran aportación de formidables cuadros para Comisarios, que han sido artífices del Ejército Popular.

La actividad desplegada en aviación, en tanques, en intendencia, en sanidad, que han contribuido en gran medida a la organización de estos servicios, parte importantísima del Ejército Popular.

La gran iniciativa y actividad, desplegadas por el partido desde el comienzo, para organizar la Industria de Guerra.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Por la unidad de la clase obrera contra el fascismo; Georgi Dimitrov, 1935

[Enlaces de DESCARGA del texto en PDF al final del documento]

«Le ruego que en su intervención en el congreso toque un problema, a saber: que de aquí en adelante todos los acuerdos y decisiones de la Komintern se redacten de tal modo que puedan entenderse no sólo por los comunistas preparados, sino también por cualquier trabajador, sin preparación alguna, que leyendo los materiales de la Komintern vea en seguida lo que quieren los comunistas y qué beneficio aporta el comunismo a la humanidad. Es cosa que olvidan algunos dirigentes del partido. Hay que recordárselo con más energía aún. Y desarrollar la agitación por el comunismo en un lenguaje comprensible». (Carta anónima dirigida a Georgi Dimitrov presentada por él en su discurso del 13 de agosto de 1935)



Introducción de «Bitácora (M-L)»

Reanudando la labor de traer a los lectores un repaso del VIIº Congreso de la Komintern de 1935, y de la implicación de Georgi Dimitrov en los trabajados programáticos de esos días, publicamos este «discurso resumen» del 13 de agosto de 1935, el cual no se encuentra online en castellano. Inicialmente el autor destacará cuatro cuestiones:

1. Acabar el vicio de suplantar la falta de conocimientos para realizar análisis marxista-leninistas «por frases y consignas generales», sin «hacer el menor esfuerzo serio por esclarecer en qué condiciones, ante qué correlación de fuerza de clase, en qué grado de madurez revolucionaria del proletariado y de las masas trabajadoras, con qué nivel de influencia el partido comunista». El búlgaro recalca que «sin este análisis concreto, marxista-leninista, no sabremos jamás plantear, ni resolver con acierto el problema del fascismo, ni el del frente proletario y popular, ni el de la actitud frente a la democracia burguesa, ni el del gobierno de frente único, ni el de los procesos que se operan en el seno de la clase obrera y, en particular, entre los obreros socialdemócratas, ni tantos otros problemas nuevos y complejos, que nos plantean y seguirán planteando la vida misma y el desarrollo de la lucha de clases».

2. La creación y promoción de buenos cuadros.

3. Que estos militantes estén «pertrechados con la brújula de la teoría marxista-leninista, sin cuyo diestro manejo se cae en ese mezquino practicismo que no ve el porvenir más allá de sus narices, que sólo sabe resolver los problemas de uno u otro caso, que deja escapar toda perspectiva amplia de lucha, que indique a las masas hacía dónde vamos y por qué y adónde conducimos a los trabajadores».

4. Acabar espontaneidad en el movimiento tan característica del anarquismo y el luxemburgismo, y realizar una organización tenaz. «Aprender el arte leninista de convertir nuestros acuerdos en patrimonio, no sólo de los comunistas, sino también de las más amplias masas trabajadoras», y «saber hablar a éstas no en el lenguaje de las fórmulas librescas, sino en el de los que luchan por la causa de las masas, reflejando con cada palabra, con cada idea, los pensamientos y sentimientos de millones de hombres».

Ahora veamos los capítulos por así decirlos del informe: